Cuando a alguien “se le ve el plumero” suele indicar que hemos visto claramente las intenciones que tiene respecto a algo (por lo general, intenciones no muy buenas). El origen lo encontramos en los llamativos penachos de plumas que coronaban los gorros de los integrantes de la Milicia Nacional, un grupo de voluntarios que surge en 1812 para la defensa de la causa liberal en España. Los absolutistas no estaban de acuerdo en la creación de este movimiento, lo que pronto hizo que surgiese esta expresión en las discusiones políticas que se llevaban a cabo en la época; indicando que se sabía que alguien era o no de ideas liberales por sus discursos, asociando entonces el plumero a éstas, y derivando en el uso actual. Por suerte, o por desgracia, cada vez somos más los que nos estamos quitando el “velo” de la “matrix” a la que estamos encaminados y vemos cosas que nos intentan “colar” desde todos los estamentos.Desde aquí, no pretendemos acusar a nadie, sea persona física o Jurídica; tan solo ponemos de relevancia aquellos actos, que por acción u omisión, están encaminados a recortar las libertades de los ciudadanos de bien o que pretenden llevarnos a un Nuevo Orden Mundial oligárquico que solo favorece a unos pocos en detrimento de la mayoría.No somos ni seremos esclavos de nadie.